A partir del día 1 de marzo cambia el etiquetado energético. y los electrodomésticos están obligados a llevar esta nueva etiqueta que va de la A a la G. Este cambio de etiquetado energético en la Unión Europea pretende dar una información más clara y comprensible para el consumidor.

La nueva etiqueta ha reescalado las clases, los electrodomésticos más eficientes (que antes pertenecían a la clase A+++), quedarán asignados a la clase B, por ejemplo, para dejar un espacio de mejora a la eficiencia energética de los nuevos productos, por lo que, la clase A, la más eficiente, quedará inicialmente desierta. 

Dependiendo del electrodoméstico, las nuevas etiquetas energéticas no solo informan del consumo eléctrico, sino que también aportan datos sobre el agua utilizada por ciclo de lavado, la capacidad de almacenamiento o el ruido, entre otros. Los  usuarios podrán escanear un código QR para obtener información adicional sobre el producto.

En la nueva etiqueta se han redefinido los límites de consumo para poder entrar dentro de una clase energética.

  • Clases: habrán 7 como máximo, de la A a la G. Desde el verde oscuro (producto altamente eficiente) al rojo (baja eficiencia). 
  • Pictogramas: Destacan las características del programa, si es Eco, la capacidad de carga (kg), la duración, el consumo de agua, clase de eficiencia centrifugado y la emisión de ruido.
  • Consumo anual de energía: Muestra el consumo energético ponderado en kWh/100 ciclos de funcionamiento.
  • Código QR: Escaneándolo se accede a más información sobre el producto.
  • Clase asignada: Señala el grupo al que corresponde el producto etiquetado.
  • Límites más exigentes: Los aparatos quedarán en una clase energética más baja que la actual, al ser los límites más estrictos.

Poco a poco, a medida que se vaya innovando y evolucionando los electrodomésticos, la clase A comenzará a tener electrodomésticos etiquetados en esta clase.